A un poeta inmolado
Tanta pasión por la vida en un solo hombre
debía terminar en incendio.
Amaste tanto que heriste demasiado,
fuiste el más ingenuo,
el más canalla,
tremendo animal.
Pero cuando la colilla rozó el sofá
tú ya estabas muerto
de tedio.
Nosotros te matamos.


que fuerte… y que trsite. me acuerdo bien de esta historia…