In memoriam…
Hoy hace un año que te fuiste.
He estado repasando las memorias de Billie Holiday que me diste. Tenías subrayadas un par de frases:
- “Cualquier tipo de sentimientos es mejor que ningún sentimiento.”
- “Para nosotras una depresión no era nada nuevo: siempre la habíamos tenido.”
Y de otro libro tuyo:
– “Y ahora, adiós. Hemos pasado un rato conversando. Yo hablaba y tú me discutías. Ambos imaginábamos. Entre los dos hemos pintado grandes telas abstractas, hemos escuchado música, hemos leído poemas, hemos viajado a la Jerusalén Celeste, hemos visto el color de la orina de los condenados a muerte. Ni tú ni yo sabemos por qué nos hemos dedicado a una actividad tan improductiva. Una fiera nos espera acurrucada en el final de nuestro tiempo, y nada podemos hacer para que sus fauces dejen de ser tenebrosas. Pero mientras hablábamos, la fiera ha tenido que esperar. La hemos distraído o despistado. Ahora, por favor, no te calles. No te duermas. Sigue hablando tú, y que pueda yo oírte y disputar contigo; y si no puedes hablar, dibújame algo que yo sea capaz de entender. O canta, haz algo, ahora que me ha llegado la hora de callar.”
Bien podrían haber sido tus palabras de despedida. Tranquilo, no me callaré.

Tal día como hoy, no?
Creía que hacía más de un año.